Lili y la cara de monstruo reenviada
Una foto divertida, una copia guardada y tres preguntas antes de compartir.
Historia interactiva y juegos
Transcripción legible
En la sala de descanso de la nave burbuja, Miki peleaba con el envoltorio de una barrita energética cuando Lili soltó una carcajada a su lado.
—¡Mira esto!
En la pantalla de la tableta, Lili tenía dos cuernos verde neón. Sus cejas habían cobrado vida propia y de su boca salían burbujas moradas.
Miki se rio.
—Parece que te has comido el motor.
—Al menos yo he conseguido comer algo —dijo Lili, mirando el envoltorio aún cerrado.
—¡Mándala al grupo de la escuela espacial! Todos se van a partir de risa.
Lili abrió el menú para compartir.
—Enviaré una foto temporal. La ven, se ríen y después desaparece.
En el rincón de carga se iluminó una de las lentes de Kiber-Huba.
—Yo comprobaría esa última parte.
—¿Lo de reírse?
—Lo de «desaparece».
Huba proyectó entre ellos un pequeño holograma: una conversación de grupo imaginaria con una cara de monstruo con cuernos.
—Imagina que la envías.
Junto a la imagen empezó una cuenta atrás. Antes de que acabara, una persona imaginaria que la había recibido guardó una copia. El original desapareció de la conversación. La copia seguía allí.
Lili se acercó.
—¿Y si la borro?
Huba también hizo desaparecer el original del dispositivo de quien lo había enviado. En la otra pantalla, la cara de monstruo seguía sonriendo.
—Puedes borrar tu propia versión. Pero si alguien ya la ha guardado o reenviado, puede seguir teniendo una copia.
—O sea, que una foto que desaparece puede tener un primo que no desaparece —dijo Miki.
—Por desgracia, la familia puede ser bastante grande —contestó Huba.
Lili volvió a mirar el botón de compartir.
—Solo la enviaría al grupo.
—Y puede que se quede allí —dijo Huba—. Pero no puedes estar completamente segura. Alguien podría reenviarla a otro grupo, y desde allí podría seguir circulando.
Por fin Miki abrió la barrita. El envoltorio estalló con un fuerte chasquido.
—¡Lo conseguí! Y espera, ¡tengo una foto aún mejor!
Buscó una foto en la que salían los dos. Lili estaba delante de la rejilla de ventilación de la nave, con el pelo de punta como si le hubiera caído un rayo.
—¡Enviemos esta! A su lado, el filtro de monstruo parece una foto de carné.
Lili se giró hacia él.
—Presume de tu propia cara de monstruo. ¡Para la mía, pide permiso!
El dedo de Miki se detuvo sobre la pantalla.
—Tienes razón. No la enviaré.
—Gracias.
—Tu pelo parece una forma de vida independiente.
—Te he oído.
La lente de Huba brilló alegremente.
—Lo habéis resuelto rápido. Tener una foto no significa que las personas que salen quieran que la compartan.
Lili volvió a su cara de monstruo.
—Pero se pueden enviar fotos divertidas, ¿no?
—Claro —respondió Huba—. Se puede hacer el tonto. Conviene pensar antes con quién quieres compartir la foto.
En el holograma aparecieron tres preguntas:
¿A quién se la envío?
¿Todos los que salen están de acuerdo?
¿Me parecería bien que la reenviaran?
Lili las miró un momento.
—Esta me la quedo para mí, de momento. Todavía no he decidido si quiero echar burbujas moradas a todo el grupo.
Cerró el menú de compartir y guardó la imagen en su tableta. Después se puso seria.
—¿Y si alguien ya ha enviado una foto y otra persona empieza a compartirla para burlarse de quien sale?
Miki dejó la barrita. Huba se acercó flotando.
—Que se lo cuente a un adulto de confianza. Juntos pueden pedir que retiren la imagen y denunciar que la están compartiendo para hacer daño. Conviene enseñar los mensajes al adulto para que vea lo ocurrido.
—¿Aunque esa persona la enviara primero? —preguntó Lili.
—También. Enviar una foto no da permiso a nadie para hacerte daño con ella.
Miki asintió.
—Y si recibo algo así, no lo reenviaré.
—Exactamente —dijo Huba.
Lili volvió a mirar su foto con filtro. Entre los dos cuernos había crecido un tercero.
—Vaya, esto está evolucionando.
—Pronto tendrás tu propia antena —comentó Miki.
Lili cerró la pantalla riéndose.
—Los cuernos pueden quedarse. Compartir puede esperar.
En ese momento habló el altavoz de la nave:
—Forma de vida desconocida en la sala de descanso.
Miki miró el pelo de Lili.
—Te lo dije.
—¡Miki!
Guía docente
Guía docente y solucionesImprimir / guardar como PDF
Guía docente y soluciones
MOD_03 / RAW_04 • 8–12 años
Objetivo: entender que las copias pueden permanecer, respetar el permiso y nombrar una forma de pedir ayuda. Una foto divertida no es motivo de vergüenza. Quien hace daño es responsable de ese uso hiriente. No se piden fotos reales ni relatos personales delante del grupo.
Sesión de 30 minutos
0–3 min: presentar el público y las copias. 3–11: leer el cómic de tres páginas con bocadillos; distinguir la demostración de Huba de un envío real. 11–18: comentar las ocho tarjetas del radar por parejas. 18–24: tres decisiones y la práctica de cuatro pasos. 24–28: ficha oral o escrita. 28–30: pregunta final: ¿quién puede ayudarme y por qué no reenvío una foto que hace daño?
Adaptación
8–9 años: leer en voz alta; bastan respuestas orales. 10–12 años: hablar de por qué un público nuevo requiere un nuevo acuerdo. Sin cronómetro ni obligación de hablar ante todos.
Preguntas para conversar
¿Por qué borrar tu versión no garantiza borrar las copias? ¿El permiso para un grupo permite publicarla en abierto? ¿Por qué puedes pedir ayuda aunque tú la enviaras primero? ¿Qué puede hacer quien la recibe en vez de reenviarla?
Soluciones de la ficha
1: ¿A quién se la envío? ¿Todos los que salen están de acuerdo? ¿Me parecería bien que la reenviaran? Se aceptan formulaciones equivalentes. 2: No; una copia guardada puede permanecer. 3: Por ejemplo: «Por favor, no la reenvíes; no quiero». 4: Enseñar a un adulto, no reenviar y buscar juntos cómo denunciar. Difundirla y vengarse no ayudan.
Soluciones de los juegos
Radar 1–8: está bien; pregunta primero; para; para; pregunta primero; está bien; pregunta primero; para. Decisiones 1–3: segunda, tercera y primera opción. Las explicaciones están en el juego.
Evaluación
Observar tres puntos: comprende las copias; respeta el permiso; nombra un paso para pedir ayuda. Registrar: sin ayuda / con apoyo / sigue practicando. La puntuación no es una nota ni un certificado de seguridad.
Si surge un caso real
Escuchar con calma, sin culpar ni debatirlo ante el grupo. Seguir el protocolo de protección del centro. Con apoyo adulto, usar las opciones del servicio para denunciar o pedir la retirada; no prometer un borrado completo.
Guía para familias
Guía para familiasImprimir / guardar como PDF
Guía para familias
Diez minutos juntos • 8–12 años
Leed el relato y encontrad dónde se detiene Lili. Preguntad por qué puede quedar una copia. Hablad de a quién pedir permiso y quién puede ayudar. Probad dos tarjetas del radar; no hace falta ninguna foto ni cuenta real.
Tres preguntas
¿A quién se la envío? ¿Todos los que salen están de acuerdo? ¿Me parecería bien que la reenviaran? Ayudan a decidir; no hacen al menor responsable del comportamiento hiriente de otros. Quedarse una foto divertida también está bien.
Si la foto ya se ha enviado
Decid: «Has hecho bien en contármelo. Vamos a verlo juntos». Mirad el mensaje original; no lo difundáis a nuevos grupos. Pedid que dejen de compartirlo y usad las opciones de denuncia o retirada de la plataforma. Borrar vuestra versión no garantiza que desaparezcan las copias. Si hay acoso escolar, contactad con el personal correspondiente del centro.
Dar ejemplo
Consultad con el menor antes de compartir fotos suyas y respetad un no. Un sí anterior no sirve para cualquier público posterior.
Evitar culpas y promesas
Evitad «Es culpa tuya», «Nunca pongas nada en internet» o «Seguro que lo borro de todas partes». Elegid juntos pasos concretos.
Ficha de actividades
Compartir puede esperarImprimir / guardar como PDF
Compartir puede esperar
Ficha de actividades • 8–12 años
No tienes que dar una foto real, un nombre, una cuenta ni una historia personal. Todos los ejemplos son inventados.
1. Tres preguntas
Escribe las tres preguntas que te harías antes de compartir.
2. ¿Ha desaparecido o sigue ahí?
Lili borra su foto. Una persona que la recibió ya la había guardado. ¿Desaparecerá también su copia con toda seguridad? ¿Por qué?
3. ¿Qué dirías?
Miki quiere enviar la foto de los dos sin permiso. Escribe una frase con la que Lili pueda pararlo.
4. Pasos que ayudan
Rodea lo que ayuda: reenviarla a la clase / enseñársela a un adulto de confianza / no difundirla / devolver el daño / buscar juntos cómo denunciarla.
Mi propia frase
«Antes de compartir, yo…»